9  de Enero de 2015.

Melchor Salgado-Fontanero, electricista, albañil, todólogo (64 años).
Guadalajara/Jalisco.

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Llevo viviendo en Guadalajara unos 50 años, llegue desde muy niño a vivir aquí. En 1965 yo tendría unos 15 o 17 años, en aquellos tiempos era todo muy tranquilo, no había tanto tráfico, corría ahí del country a Zapopan por todo Ávila Camacho, la Normal y hasta Plaza del Sol, cuando se hizo Plaza del Sol que ya tiene rato, yo llegue a trabajar en Plaza del Sol, Plaza Patria, mercado de abastos, en la Kodak y así en lugares grandes, pero las rutas de camión iban menos, depende de la ruta que tomara uno, pocos camiones, mucha gente, unas preturas muy grandes y los camioncitos chicos, no había tanta aglomeración en las calles y en los parques, uno paseaba muy tranquilo en el agua azul o el alcalde que eran los más visitados en ese entonces. Después ya surgió el Ávila Camacho, los balnearios allá para Zapopan, Valle Verde y así todos esos lugares donde andaba uno muy tranquilo, podía uno comer, andar ahí, hacer ejercicio de natación de frontón a mano, había varias cosas y no existía tanta gente como ahorita.

Durante la semana me movía en bicicleta, me iba a trabajar en bici, en camión o a pie según la distancia que fuera a recorrer era como me movía. El trafico antiguamente a como es ahora hay una gran diferencia, porque salir en bicicleta actualmente es jugársela, antes podía uno correr y hasta echarle bronca a los carros, choferes de los camiones o automóviles porque si le echaban el carro encima a uno pues ya había cancha de abrirse y entrarle a los golpes, yo me llegue a pelear varias veces por eso. Yo anduve en promedio en bici como de 25 a 30 años, todavía ahí tengo la bicicleta arrumbada porque ya no me dejan usarla porque empecé con problemas cardiacos y la matraca me hacía más para allá que para acá.

Guadalajara ahorita va a pasos agigantados aproximándose a la vida del Distrito Federal, debido a la gente, los vehículos, los centros comerciales y muchas cosas, además de que actualmente el espacio público se va reduciendo, se van reduciendo parques, avenidas, centros en donde antes estaba muy amplio. Un ejemplo de esto es el parque Agua Azul, era un lugar visitado por propios y extraños, una visita obligatoria como ahorita los que vienen al zoológico, hoy día el parque está muy olvidado, pobres animales, tienen dos tres pájaros desplumados y mariposas que ya están muriéndose.

En el centro de Guadalajara antes era muy fácil de andar ahí, era muy peatonal aunque también había mucha circulación ahí por Morelos, Pedro Moreno, López Cotilla, todas esas calles eran muy frecuentadas y hoy si se descuida uno lo pisan de lo mismo saturado que está, puestos ambulantes los de mercados que andan correteándolos y pocas explanadas, porque antes lo que es la explanada del Hospicio Cabañas era calle y por ahí pasaban los camiones, bajaban a la Calzada Independencia por Javier Mina, daban vuelta por el Cabañas hasta agarrar Dionisio Rodríguez y luego Morelos.

Hay mucha diferencia abismal del 65 a la actualidad, ahorita en estos días pasados de navidad para ir al centro yo me la pensaba porque gusanero que salen, parecen hormigueros por todas partes y aparte de que los carteristas pasan y lo tumban a uno.

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